Sexta Ley de Equivalencias: ¿Qué te dice tu pareja reciente y cuál es la queja oculta?


Buenas buenas… queridas y queridos viandantes.

Una vez más, aquí estoy, tras una breve gira por Rosario, que me mantuvo alejado de estos claustros, ya que las ciberniñeras rosarinas son algunas de las que con mayor encono me persiguen, y no puedo ingresar desde ningún ciber.

Les decía… una vez vuelto al hogar… caminando en el bello Campus de la Universidad, con los ruidos del partido de básquet contra la Universidad de Conencticut de fondo, yendo al despacho de mi colega Margarita Pérez Osorio, quien, extrañamente me había llamado a una reunión de urgencia, pues tenía una inquietud que le interesaba investigar. Las comunicaciones en las parejas noveles; o mejor dicho, los eufemismos que utilizan las parejas mientras están enamorados, y los problemas que pueden generarse tiempo después, cuando el achanchamiento y la rutina hagan que cada quien diga las cosas de frente.
Está bueno interpretar la verdad cuando el amor es ciego, para llegar pulidito a un amor que todo lo ve.

Luego de arduos estudios, llegamos a una nueva Ley de Equivalencias, la sexta ya, y una materia que hacía mucho no retomábamos, pero que, pese a ser de lo más antiguo, obtuvo algunos votos como materias favoritas, y quizás obtendrían más si fueran releídas:

Les dejo para que repasen las cinco primeras, y los invito a que vuelvan a comentar en el repaso, ya que, excepto quienes comenzaron junto a la Cátedra o leyeron todo el material de archivo, hay muchos que las deben haber pasado por alto, y van en el examen.

Empezamos con el repaso:

Primera Ley de Equivalencias

Segunda Ley de Equivalencias

La Tercera Ley de Equivalencias: “Lo que en realidad dicen las mujeres, según lo que esán diciendo”.

Cuarta Ley de Equivalencias: Lo que los hombres quieren decir, según lo que estén diciendo

Quinta Ley de Equivalencias: Lo que las mujeres dicen que quieren, y lo que en realidad quieren.

Una vez hecho el repaso… vamos a comenzar con la Sexta Ley de Equivalencias: “Dime cómo te dicen o presentan, y te diré de qué se quejan”.

Los principios de una relación están marcados por un notable atontamiento, que hace que uno/a vea a la otra persona mucho más positiva que lo que en verdad es, y uno ande embobado y encachilado por el mundo pensando en lo maravillosa que la persona que tenemos al lado es, cuando en realidad, en nuestro inconciente, subconciente, periconciente, transconciente, ultraconciente y sinsosobretrasconciente sabemos que hay cosas que dispararán algún conflicto en el futuro, porque, convengamos… cuando el deslumbramiento dé paso a la rutina, y la confianza al flasheo… habrá cosas que no estaremos dispuesto a tolerar, ni estarán dispuestos a tolerarnos. Y por ello, queridos y queridas viandantes, es importante que lo sepamos de entrada, y con tiempo vayamos puliendo, antes que un buen día, nos encontremos con más quejas que programa radial matutino sobre los servicios de telefonía celular.

1- “No sabés… es un osito!!!”
De esta manera ella, con ojos llenos de ternura y tono de amor lo describe orgullosa ante sus amigas, compañeras de trabajo y congéneres en general.
Sin embargo, entre las sombras está creciendo un reclamo listo a salir a la luz cuando el deslumbramiento pase:
“Estás gordo, tenés la espalda muy peluda y roncás como si fueras un Scania en mal estado!!!”

2- “Es un dulce… siempre me da todos los gustos”
Hincha el pecho y así lo enuncia con la palabra en voz bien alta, con esas sonrisas que sólo las mujeres enamoradas logran extraer de sus labios…
Sin embargo, detrás de esas palabras se esconde un reclamo que pugna por asomarse:
“No decidís nada… todo lo tengo que pensar yo… alguna vez podrías sorprenderme con que se te ocurrió algo, para variar!”

3- “Nooooo… es hermosa y re vistosa… me la envidian todos, papá”
En pleno asado con la muchachada dispara esa frase para hacer alarde de la señorita de ensueños que conquistó.
Sin embargo… en una enardecida noche pre salida, cuando el enamoramiento haya descorrido el velo, él soltará: “Desubicada… andás siempre con el culo al aire, parecés una yegua de exhibición, falta que te revisen los dientes!!!! Ponete algo que no muestre tanto tu aparato digestivo, querés?”
Al muchacho del ejemplo le salió el celoso… si su pareja comienza con el perfil así… sepa a qué atenerse.

4- “Tiene un ondón!!! No sabés, re copada. Muy su onda”
Detrás de estos supuestos halagos se esconde un:
“Loca… loca… loca… no te das cuenta que así parecés un Tatú Carreta desequilibrado y con lentes de sol???”

5- “Es re protector… como si tuviera mi propio Guardaespaldas”
Es más… es probable que en la tontera del enamoramiento, la señorita además remate su comentario cantando a viva voz, y desafinando su versión Whitneyhoustonesca de “Enaiiiiiii Gúil olgüeis lov yu u u u”, ante las miradas atónitas de sus amigas.
Las mismas amigas que luego escucharán la verdad:
“Es un denso… me asfixia, no me deja respirar… por Dios… también tengo vida!!!”

6- “Es re especial… tenés que conocerla para quererla como yo… ya vas a ver”
Luego esta frase se transformará en un: “La verdad… tenés razón… qué le habré visto… la verdad es especial… muy tarada!”

7- “Es re seductor… misterioso… “
“Se hace el dandy y el oscuro… el único misterio es de dónde saca para ser tan pavo”.

8- “Es re chistoso… te cagás todo el día de risa con él”.En este caso, muchas veces la diferencia en la frase es sutil, pero la diferencia semántica es enorme:
“Es re chistoso… porque te cagás todo el día de risa de él”.
Volvemos a lo de siempre: Evitemos caer en la tentación del demasiado.

9- “Es re pícara… no sabés lo fácil que se hace amiga de todo el mundo… una divina”
Esto suavemente y poco a poco se irá transformando en un… “Vos sabés que para mí me está pasando”.

10- ·Es re trabajador… sabe lo que quiere… tiene tantos sueños y va por ellos…”
Esta declaración de amor y admiración sutilmente irá declinando hacia una versión menos festejante, para terminar en un:
“Es un adicto a su trabajo… tiene ese plancito que se le puso en la cabeza y no le da bola a nada más… no me presta nada de atención… me dan ganas de matarlo!!!”

Queridas y queridos viandantes… hasta aquí llega la sexta ley de equivalencias…
Es importante que con antelación sepamos de qué se van a quejar de nosotros, como para ir mitigando el golpe llegado el momento… o para ir atenuando los conflictos a futuro…

Espero que les sea de utilidad, quedo a la espera de sus comentarios.

Dixit

Pulpo

PD: Ya superamos las 11.000 visitas.
Hoy 29 de Agosto es el último día para sus vaticinios de a cuántas visitas llegamos para el aniversario del 29 de septiembre. Quienes no hayan votado, háganlo… hay jugosos premios (Un kilo de limones, tres kilos de naranjas).

Ahora sí

Posdatat

Pulpo

Pulpo

Cuarta Ley de Equivalencias: Lo que los hombres quieren decir, según lo que estén diciendo

Tras la llegada de numerosas quejas y mayores reclamos de por qué siempre traduzco del venusino al marciano y no viceversa, y siendo poco convincente e insuficiente la partida de las encargadas de hacerlo de la cátedra de la UMass, es que he decidido acercarles este material, previa aprobación del consejo editorial de la institución, con el decano Anderton a la cabeza.

Aquí está… La Cuarta Ley de Equivalencias: Lo que los hombres quieren decir, según lo que estén diciendo

1- Mi vida… ¿Cómo no me voy a acordar? (Qué era, qué era!!!! Carajo, qué era!!!!!!)

2- Durante el cumplemes de la primera vez que se besaron en público: “Por supuesto que sé qué día es hoy” (Jueves… si ésa no es la respuesta que buscabas, entonces, no, no sé)

3- Sobre una amiga tuya: “No, la verdad no me fijé… ¿Cuál era Sofía?” (Seeeeeee – sonando muy baboso en su mente- la morochita tetona, la parto como un queso)

4- Sobre una amiga tuya: “Sí, me cagué de risa… es piolaza” (Vos querés que le presentemos semejante bicho al turco… me va a matar!)

5- Ante la pregunta ¿Me escuchaste lo que te dije?: Con cara de enfado y ofendido “Por supuesto que te escuché!” (Ups), o una versión más cercana a los homeros que dan vuelta por el mundo: “Ouch!”

6- Ante la frase “¿Querés que te presenté a mis viejos?”: “Bueeeeno… dddd ale…” (Alarmaaaaaaaaaaaaaaaaaa!!!!!!!!!!! Mujeres y los niños primero…)

7- Ante la pregunta “¿Me queda bien?”: “Sí, estás hermosa, chuick” (Mmmh… vos estás segura que el verde y el dorado combinan, y con el bollo que se te hace con esa ropa parecés un papagayo resfriado, pero bue…). El chuick, es lo que está de más… queridos viandantes, eso delata.

8- Ante la novia con un escote revelador: “Guau… qué buena que estás, te queda bárbaro ese escote” (La de buitres que voy a tener que correr hoy… ¿por qué no te ponés mejor una polera?)

9- Ante el sobrinito de la novia y una frase como “Andá, Josecito, dale un beso al tío Pulpo”: (El uso de los nombres es sólo a modo ilustrativo, y no quiero quemar a nadie, así que en este caso usaré mi nombre… si, vos, sabés que hablo de vos, jajajajja): “Hola Josecito” palmeándolo en la cabeza (Tío Pulpo???? Tío????? Un nene baboseado y con moco pegado que no es de mi familia lo tengo que sostener en brazos… igggggg, alejate… alejate pendejo… odio las reuniones familiares si no son de mi familiaaaaaaaaaaaaaaa!!!!!!!!!”).

10- Mientras come milanesas de soja que hizo ella, porque él está a dieta: “Sí, está muy rico… pensé que no me iban a gustar estas milanesas de soja – o de berenjena, también sirve el caso-” (Puaj… y tenía razón nomás… ya los llamo a los chicos para que hagamos un asadazo como dios manda… con muuucho fernet pa enjuagarme el gusto de estas planchas de plástico a las que le decís milanesas…)

Nota viandante: las milanesas son otra cosa, son esas cosas de carne real que uno pone entre dos bollos de pan francés cuando se va de viaje con mayonesa al límite del vencimiento y unas prudentes dos horas en la luneta trasera, como para que estén más doraditas cuando uno las come mientras anda en el auto y se llena de migas el asiento, no lo que engañera y arteramente está etiquetado como milanesa en los trozos de chicle de soja.

Finalmente, para cerrar este envío… vamos con un diálogo tradicional entre una venusina y un marciano, para que podamos juntos superar este puente comunicacional que nos separa.

Él: “¿Te pasa algo?” (Otra vez con cara de culo… qué será esta vez?)

Ella: No, nada. (Preguntame de nuevo, pero como corresponde, como si realmente te interesara)

Él: ¿Segura, te pasa algo? (Cagamos, algo le pasa… qué cagada me habré mandado)

Ella: Sgura. Estoy bien. (Si no sabés, no te voy a ayudar… 20 segundos después en su mente y como zanjando la cuestión… estúpido)

Él: Bueno… (Ufff… qué habré hecho o dicho… bueno… capaz que si no sigo insistiendo se le pasa solo)

Ella: Mirando por la ventanilla, tararea una canción. (¿Y, no vas a insistir? Claro, si no te importa!)

Él: Tararea la misma canción. (Zaféee… listo… )

Ella: Tararea y baja el espejito. (¿YYYYYYYY???????)

Él: Tararea y cambia la música del estéreo. (Hoy jugaba Ginobili o mañana?)

Ella: Uy qué linda canción, dejá ahí. (Uno, dos, tres, cuatro, cinco…)

Él: Esto? si es una cagada!. (Esto?, si es una reverenda cagada!!!)

Ella: Vos siempre el mismo estúpido insensible etc… y arranca el problema…

Consejo a los viandantes: Siempre insistan una vez más antes de pensar que zafaron.

Consejo a las viandantas: Siempre esperen una vez menos antes de decir lo que de verdad las molestó.

Espero que hayan disfrutado este envío, y como siempre, espero sus comentarios.

Como mínimo dato de color, esta semana hemos superado las 3000 visitas en nuestros escasos 5 meses de vida, gracias a todos y todas… Sigan viniendo y colaborando.

Dixit. Pulpo

Pulpo

La Tercera Ley de Equivalencias: "Lo que en realidad dicen las mujeres, según lo que esán diciendo".

En un nuevo intento de desentrañar los misterios del “otro” idioma, Atención Viandante y con el auspicio académico de la Universidad de Massachusetts presentan la tercera “Ley de Equivalencias”. Pero como estamos en Semana Santa, viene con dos por uno, luego comienza la saga de Preguntas retóricas que buscan respuesta.

Antes que nada, les cuento cómo comenzó todo… Charlando en la sala de profesores con la nueva adquisición de Massachusetts, una profesora guatemalteca, el profesor Joyce Dickinson y yo, hasta que en un momento Dickinson le dijo a la profesora “Sabés qué pasa, no te entiendo”. Y ahí surgió una nueva barrera idiomática.
Ése fue el momento de mi iluminación y cuando el alumnado que deambuaba por los pasillos y el campus me vio pasar corriendo al grito de “Eureka” hacia mi despacho, porque tenía que bajar a texto lo que había ocurrido en esa sala de profesores.

Había nacido La Tercera Ley de Equivalencias: “Lo que en realidad dicen las mujeres, según lo que esán diciendo”.

Ante un viaje:

“No gastes, no hace falta que me llames”. En realidad lo que están diciendo es, “más te vale que me llames, pero además tenés que saber en qué horario es mejor para mí!!!!!”

“No vayas a gastar plata en traerme nada, vos disfrutá”. En realidad lo que están diciendo es: “Supongo que algo me traerás, no importa cuánto te repita que no, porque para vos tiene que ser más importante verme sonreír al recibir tu regalo que tu economía”

“Portate bien, extrañame”. En realidad dicen, “Si me llego a enterar de algo, te la corto! Y perdé cuidado… me voy a enterar”

Ante una discusión:

“Está bien, vos sabrás”. Esta situación es de mucho cuidado… estamos caminando por la fina línea del “Me las vas a pagar…”

“Quién está gritando, no estoy gritando”. Creeme, no querés saber cuándo esté gritando realmente según ella.

“No estoy enojada”. En realidad dicen “Acabás de desatar la ira de Belcebú!!!!!!!!!!”

Preguntas retóricas que buscan respuesta:

A diferencia de todas las demás preguntas retóricas, hay una batería de preguntas a las que hay que estar preparado con una respuesta automática, para evitar la ira de Belcebú, o lo que es peor, que se quede callada, triste y meditabunda (Creeme, se quedó maquinando por qué no le dijiste lo que deberías haberle dicho. A la larga la pagarás con creces).

– “¿Estoy gorda?” Respuesta auomática sin ni siquiera detenerse a ver. “No”. El no debe sonar como el de un juez de línea de tenis tras un tiro errado por Nalbandián. Seco y fuerte: “No”. Y automáticamente cambiar de tema o hundirse en el más profundo silencio mientras se ve ESPN.

Errores comunes: Hay varias equivocaciones posibles ante esta pregunta. A saber.

1- Detenerse a mirarla antes de responder. Error grave. Lo deberías saber sin mirarla.

2- Excederse en la respuesta. Decir por ejemplo: “No, estás hermosa” y darle un beso. Automáticamente será visto como un “Sí, la verdad que sí, pero como llevamos ya un tiempo juntos, me he acostumbrado, y bueno… me conformo con vos, de paso me resulta menos incómodo que ir a buscarme una nueva, pero creeme, lo pensé más de una vez”. Cuando nos excedemos en la respuesta no hacemos un bien, sino que abrimos una caja de pandora que hay que mantener cerrada.

Queridos y queridas viandantes, éste fue un aporte cultural más de este espacio y de la UMass, espero sus comentarios y será hasta la próxima entrega de alguno de los trabajos de estudios sociales que me encargue el Decano Anderton.

Dixit. Pulpo

Pulpo

Manual del Corte – Parte 1: Qué es un duelo y cómo clasificarlo…

El manual para superar un corte:

Primero y principal hay dos instancias de cortes:

1- El corte que parece parcial y temporal:
Esta es una especie de corte en el que no se siente la misma presión que en un corte real, porque se ve la luz al final del túnel y se piensa que todo es parcial y fruto de una confusión temporal.

2- El corte que parece definitivo:
Esta es una especie de corte que parece final sin perdices y con fotografías partidas a la mitad y devoluciones de cassettes, cidises, remeras ositos de peluche y carnés de biblioteca.

Esto nos lleva a tener diferentes instancias de duelo, dícese del periodo de superación de un corte, que puede ir de 14 minutos en adelante (ha habido casos de no superación eternos)

Para poder clasificarlos, lo que hay que tener en consideración es el enfoque del período de superación, a saber.

1- El duelo vengativo:
Suele suceder cuando quien intenta superar el corte siente que ha sido víctima de algún timo, engaño, cuerno, traición o contagio.
Consiste en el cambio sistemático de la forma de ser de la persona, e incluye un raid de tiroteo a troche y moche, que puede, llegado el caso a desencadenar en situaciones como: acostarse con la ex suegra/o, tirotear a la excuñada o a las mejores amigas de la ex (lo mismo se aplica para las mujeres).

2- El duelo paseandero:
Es aquel que genera en el cortado la necesidad de salir a caminar y patear cuanta latita de gaseosa ande dando vueltas por el piso.
Es un tipo de duelo que no se puede realizar en los países nórdicos o Suiza, ya que nunca tiran una lata en ningún lugar que no sea un tacho de basura.

3- El duelo “la procesión va por dentro”:
Es aquel en que uno pone su mejor cara de poker y su mejor sonrisa odol y sigue como si nada ante la presencia de los demás, pero que en la comodidad del hogar habla con la almohada y abraza a bubi, copito o manchita, el osito de pelcuhe logrado en la ultima kermesse del campus (en caso que concurran a la Universidad de Massachussetts con su kermesse mensual) o con el osto que hubo qu comprar por no haber lugar para demostrar la habilidad con la grúa peluchera.

4- El duelo “jogging”:
Es aquel en que uno, para pensar en otra cosa se enfrasca en cuestiones como salir a correr, juntarse a jugar al fútbol, cambiar la dieta, comer brócoli, achicorias y otras clases de verdura insalubres.

5- El duelo Depresivo:
Es aquel que se tira en la cama y no se cambia el pantalon ni la remera por varios dias. En la mujer suele asociarse con camisetas con la imagen de snoopy desteñidas, en el caso del varón con remeras con agujeros axilares.
Va acomañado de muchas horas de cama y control remoto.
Tiene la costumbre de obligar al que está en duelo a hablar más lentamente y en un tono más bajo y grave.
Puede ser perjudicial para la salud.

6- El duelo “heroico”:
Es aquel que no se hace cargo del corte y que, por el contrario, piensa que lo que hace falta es un acto de amor y de arrojo que puede traer complicaciones severas.
Suele ir acompañado de un optimismo ciego y confiado, y una planificación fuerte aunque muy diferente a lo que pasa una vez enfrente a la señorita en cuestión.

7- El duelo ansioso:
Es aquel que viene acompañado de tiramisú, crema rusa y vainilla granizada, helado al que insistentemente se intentará comer con cucharas inapropiadas, o extremadamente grandes o pequeñas, como para generar mayor sufrimiento.
También viene acompañado de otras indigestiones por consumo excesivo de alimento.

8- El duelo borrachín:
Al igual que en “Mozo, sírvame la copa rota” y tantas otras canciones las penas se ahogan con alcohol y puede derivar en peligrosas llamadas nocturnas y otro tanto tipo de bochornos tales como ir por la calle cantando aserejé y haciendo los pasitos, mientras se solloza a grito pelado, o abrazar y mirar de frente al barman o y decirle con mala pronunciacion especialmente de las erres cosas politicamente incorrectas por decir lo menos.

9- El duelo altanero:
Es aquel en que el orgullo, herido, dolido o exacerbado desde antes, domina todo y no permite que nadie vea e sufrimiento, ni se acepte ayuda. Es el tipo de duelo que a diferencia del “la procesión va por dentro”, no admite segundas oportunidades.

10- El duelo BonJovi/EltonJohn/BryanAdamas/RichardMarx:
Es aquel duelo que recurre a la terapia musical con extremadamente poco timing.
Qué bien puede salir de escuchar right here waiting de richard marx o escuchar el saxofon de fondo en una cancion de george michael.

11- El duelo premeditado:
Es aquel de quien enciende una vela antes de apagar otra, por lo que el duelo pasa a ser la instancia previa a la elección de una de las dos muchachas (todas las categorías se aplican también a las mujeres, pero era muy engorroso poner en todos lados la barra o/a… las viandantes lectoras saben que son mi prioridad).

12- El duelo violento:
Es aquel que compele al cortado a romper algo, preferentemente de la otra persona.
Suele contar entre sus víctimas con cabezas de fotografías, ositos de peluche, adornos varios y las pelotas de los amigos que se lo bancan al cortado.

13- El duelo analítico filosófico:
Es aquel que requiere el análisis desmenuzado de la situación una y mil veces.
Será compartido con la almohada y con los amigos o amigas.
Más rompepelotas que la mayoría, transforma al cortado en monotemático e insufrible.

14- El duelo “agaromba”:
Es un tipo de duelo algo diferente, porque en realidad todo chupa un huevo, es aquel en que en realidad la relación nunca nos importó, sino que era más bien un pasatiempo divertido.

15- El duelo new age:
Es aquel que recurre a las revistas y a formatos de cosmpolitan y/o alessandra rampolla.
Es un duelo que viene acompañado de sahumerios de lavanda, libros de coelho, bucay u osho (o como suelo denominar el triunvirato del terror).
Es un duelo que habla suave y acompasadamente… así como cambiar un mueble de lugar para poner la mesita ratona del living debajo de la claraboya del baño de servicio, nos enseña que lo que hicimos es correr el amor desde la sala, frente a la puerta y de coté a la ventana con persiana, para llevarlo al desván, donde recuperaremos la energía cósmica perdida y desgastada.

Cada quien se sentirá identificado o no con alguna de estas categorías. Espero por favor sus comentarios con opiniones, anécdotas, andanzas, o lo que sea que se les ocurra para sumar.
Serán contestados y agradecidos…

Saludos, cariños, besos y abrazos.

Pulpo dixit

Pulpo

Malditos Silencios Incómodos

“¿No los odias? Estos incómodos silencios… ¿Por qué creemos que es necesario decir gilipolleces para estar cómodos? Entonces sabes que has dado con una persona especial. Puedes estar callado durante un puto minuto y compartir el silencio.”
Mia Wallace (Uma Thurman) en Pulp Fiction.

Ése es un resumen bastante exacto de lo que sucede en un silencio incómodo. Uno

no sabe qué puede decir y siente la necesidad de llenarlo con algo.
Por eso es que existen las relaciones, para no tener que sobrevivir a silencios incómodos tan seguidos… poder ser uno y estar callado sin que te rompan los kinotos (eso

es para las ciberniñeras).

Ahora vamos a pasar a una recreación teatral de una situación común de lo que llamamos un silencio incómodo y sus implicancias:

Pongamos que un tipo llamado Luis se siente atraído por una mujer llamada Elena. El le propone ir juntos al cine, ella acepta. La pasan bien. Entonces, una noche cuando

van hacia casa, un pensamiento se le ocurre a Elena y, sin pensarlo realmente, ella dice:

– Te das cuenta que justo hoy hace seis meses que nos vemos?

Y entonces se hace el silencio en el auto. A Elena le parece un silencio estruendoso.

Ella piensa:

– Me pregunto si le habrá molestado que yo haya dicho eso, quizás se siente oprimido por nuestra relación; quizás crea que yo estoy tratando de forzarlo a alguna clase de

compromiso que él no desea, o sobre el que no está muy seguro.

Y Luis está pensando:

– Mirá vos, seis meses.

Y Elena piensa:

– Pero yo tampoco estoy segura de querer esta clase de relación. A veces me gustaría tener un poco más de libertad, para tener tiempo de pensar sobre lo que yo

realmente quiero.Vamos simplemente a seguir viéndonos en este nivel? Nos dirigimos hacia el matrimonio? Hijos? Una vida juntos? Estoy preparada para este nivel de

compromiso? Es que conozco realmente a esta persona?

Y Luis piensa:

– … Así que eso significa que fue… veamos… febrero cuando comenzamos a salir, que fue justo después de dejar el auto en el taller, o sea que…veamos el

cuentakilómetros… mierda, tengo que cambiarle el aceite al auto.

Y Elena piensa:

– Está embolado. Puedo verlo en su cara. O quizás estoy interpretando esto completamente mal. Quizás quiere más de nuestra relación, más intimidad, más compromiso.

Sí, apuesto a que es eso. Por eso no quiere decir nada sobre sus propios sentimientos.

Y Luis piensa:

– Y voy a tener que decirles que me miren el carburador otra vez. No me importa lo que esos imbéciles digan, todavia no camina bien. Esta cosa camina como un camión

de basura, y yo les pago a esos turros incompetentes!

Y Elena está pensando:

– Está enojado. Y no puedo culparlo. Yo estaría enojada también. Dios, me siento tan culpable, haciéndolo pasar por esto, pero no puedo evitar sentirme como me siento.

Y Luis piensa:

– Probablemente me diran que sólo tiene tres meses de garantía! Sí, eso es justo lo que van a decirme esos hijos de puta .

Y Elena está pensando:

– Quizás soy demasiado idealista, esperando que venga un noble caballero en su caballo blanco, cuando estoy sentada al lado de una persona perfectamente común y

buena, con la que me gusta estar, que realmente me importa, una persona a la que parezco importarle realmente. Una persona que sufre por causa de mis egocéntricas

fantasías románticas de colegiala.

Y Luis piensa:

– Garantía? Quieren una garantía? Les voy a dar garantía! Les voy a meter la garantia en el culo!!!!

– ¡Luis! -dice Elena en voz alta.

– Qué? -dice Luis, sorprendido.

– Por favor, no te tortures así -dice ella, con un inicio de lágrimas en sus ojos..

– Qué? -dice Luis.

– Soy tan tonta -solloza Elena-. Quiero decir, ya sé que no hay tal caballero. Realmente lo se. Es estúpido. No hay caballero, ni caballo.

– No hay caballo? -dice Luis.

– Pensás que soy tonta, verdad? -dice Elena.

– No -dice Luis, contento por fin de conocer la respuesta adecuada.

– Es sólo que… sólo que… necesito algo de tiempo -dice Elena.

Hay una pausa de 15 segundos mientras Luis, pensando todo lo rápido que puede, trata de decir una respuesta segura. Finalmente se le ocurre una que cree que puede

funcionar:

– Sí -dice él.

Elena, emocionada, toca su mano:

– Oh, Luis, realmente piensas eso? -dice ella.

– Qué? -dice Luis.

– Eso sobre el tiempo -dice Elena.

– Ah -dice Luis-, sí.

Elena fija profundamente su mirada en sus ojos, haciendo que él se ponga muy nervioso sobre lo que ella pueda decir, sobre todo si tiene que ver con un caballo. Al final,

ella dice:

– Gracias Luis.

– Gracias? -dice Luis.

Entonces él la lleva a casa, es un alma torturada y en conflicto.

Mientras, Luis vuelve a su casa, abre una bolsa de chizitos, enciende la tele, e inmediatamente se encuentra inmerso en una retransmisión de un partido de tenis entre dos

checos de los que nunca ha oído hablar. Una débil voz en los rincones de su mente le dice que algo importante pasaba en el auto, pero está bien seguro de que no hay

forma de que pudiese entenderlo, así que opina que es mejor no pensar en ello.

Al dia siguiente Elena llamará a su mejor amiga, o quizás a dos de ellas, y hablarán sobre la situación seis horas seguidas. Con doloroso detalle, analizarán todo lo que

ella dijo y todo lo que él dijo, examinando cada palabra, y gesto, considerando cada posible ramificación. Continuarán discutiendo el tema, una y otra vez, por semanas,

nunca llegando a conclusiones definitivas, pero nunca aburriéndose de él tampoco.

Mientras, Luis, un día, mientras ve un partido de fútbol con un amigo común, suyo y de Elena, en la propaganda, fruncirá el ceño y dirá:

– Che Raúl, sabés si Elena tuvo alguna vez un caballo?

Después de esta ficción que puede tener un parecido cercano con la realidad…

Vamos a ver algunas de las mejores maneras de superar un silencio incómodo:

1- Estoy convencido que la mejor manera de superar un silencio incómodo es transformarlo en un silencio cómodo.
El método más arriesgado, pero si es exitoso es el más efectivo. “Partile la boca de un beso”!.
Y mientras te abalanzás sobre ella, en tu cabeza debe sonar el mantra “Es mejor pedir perdón que permiso”…

2- Un método alternativo si no te le animás al abalanzamiento, es morder la punta de una birome o la boquilla de la pipa, con un semblante que claramente diga, “Oh, acaba

de ocurrírseme la mejor idea en años”. Sería muy impertinente si te interrumpe. De esa manera podés ganar mucho tiempo.

3- Una tercera forma es tocar un timbre de una casa o varios departamentos, agarrarla de la mano y salir corriendo. Será muy montaña rusa, pero por ahí la cursilería

funciona.

4- Murmurá cosas en voz muy baja, como si estuvieras rezando o hablando con una voz interior… no te va a interrumpir, pero quizástengas que dar explicaciones.

5- Si llegado el caso, no te le animás a ninguna de estas estrategias, lo mejor es no permitir que existan estos silencios incómodos, para lo cual deberás tener una serie de

datos curiosos que puedan ser introducidos en cualquier conversación, como para llenar un hueco y zafar del silencio.

Algunas opciones:

a) Sabías que Malta lidera el ranking de los países que tienen acceso y usan Internet, con un porcentaje del 78,1%.

b) El otro día vi en Discovery Channel que En la antigüedad, el río Amazonas fluyó en sentido contrario.

c) Me enteré leyendo la Muy Interesante que Los científicos descubrieron que ciertas sustancias químicas presentes en nuestras lágrimas son analgésicos naturales.

d) Animal Planet pasó un documental loquísimo el otro día, no sabés… Resulta que las avispas salpican desde sus cabezas una versión insectívora de los sprays de

defensa que incapacitan temporalmente a sus rivales.

e) Hablando de vinos… me enteré que el vino tinto contiene elementos químicos anti-inflamatorios que evitan las enfermedades que afectan a las encías y huesos que hay

alrededor de los dientes.

f) Si la charla va hacia lo ecológico o pinta por ahí… Viste que el agujero en la capa de ozono de la Tierra se está cerrando, y podría cerrarse completamente en 2050.

Mientras tanto, la cantidad de gases invernadero está aumentando.

g) Éste es una joyita… Te entersate? Con 30 minutos de besuqueo continuo se puede disminuir la reacción alérgica al polen, ya que el cuerpo se relaja y se reduce la

producción de histamina, un compuesto químico que las células generan en respuesta a los alergénicos.

h) La paloma común puede memorizar 1.200 imágenes.

No sé si les resultará útil o no… pero la gente de la Universidad de Massachussetts se pasó todo el 2006 investigando para llegar a estas 8 conclusiones que les permitan

a ustedes superar un silencio incómodo.

Ya sé que el post fue largo, pero para todos aquellos que lo lograron terminar, espero sus comentario, historias, anécdotas de silencios incómodos y maneras de

superarlos…

Saludos, cariños, besos y abrazos queridos viandantes y viandantas…. y para todas las ciberniñeras del mundo… ¡Teta!

Dixit

Pulpo