Sexta Ley de Equivalencias: ¿Qué te dice tu pareja reciente y cuál es la queja oculta?


Buenas buenas… queridas y queridos viandantes.

Una vez más, aquí estoy, tras una breve gira por Rosario, que me mantuvo alejado de estos claustros, ya que las ciberniñeras rosarinas son algunas de las que con mayor encono me persiguen, y no puedo ingresar desde ningún ciber.

Les decía… una vez vuelto al hogar… caminando en el bello Campus de la Universidad, con los ruidos del partido de básquet contra la Universidad de Conencticut de fondo, yendo al despacho de mi colega Margarita Pérez Osorio, quien, extrañamente me había llamado a una reunión de urgencia, pues tenía una inquietud que le interesaba investigar. Las comunicaciones en las parejas noveles; o mejor dicho, los eufemismos que utilizan las parejas mientras están enamorados, y los problemas que pueden generarse tiempo después, cuando el achanchamiento y la rutina hagan que cada quien diga las cosas de frente.
Está bueno interpretar la verdad cuando el amor es ciego, para llegar pulidito a un amor que todo lo ve.

Luego de arduos estudios, llegamos a una nueva Ley de Equivalencias, la sexta ya, y una materia que hacía mucho no retomábamos, pero que, pese a ser de lo más antiguo, obtuvo algunos votos como materias favoritas, y quizás obtendrían más si fueran releídas:

Les dejo para que repasen las cinco primeras, y los invito a que vuelvan a comentar en el repaso, ya que, excepto quienes comenzaron junto a la Cátedra o leyeron todo el material de archivo, hay muchos que las deben haber pasado por alto, y van en el examen.

Empezamos con el repaso:

Primera Ley de Equivalencias

Segunda Ley de Equivalencias

La Tercera Ley de Equivalencias: “Lo que en realidad dicen las mujeres, según lo que esán diciendo”.

Cuarta Ley de Equivalencias: Lo que los hombres quieren decir, según lo que estén diciendo

Quinta Ley de Equivalencias: Lo que las mujeres dicen que quieren, y lo que en realidad quieren.

Una vez hecho el repaso… vamos a comenzar con la Sexta Ley de Equivalencias: “Dime cómo te dicen o presentan, y te diré de qué se quejan”.

Los principios de una relación están marcados por un notable atontamiento, que hace que uno/a vea a la otra persona mucho más positiva que lo que en verdad es, y uno ande embobado y encachilado por el mundo pensando en lo maravillosa que la persona que tenemos al lado es, cuando en realidad, en nuestro inconciente, subconciente, periconciente, transconciente, ultraconciente y sinsosobretrasconciente sabemos que hay cosas que dispararán algún conflicto en el futuro, porque, convengamos… cuando el deslumbramiento dé paso a la rutina, y la confianza al flasheo… habrá cosas que no estaremos dispuesto a tolerar, ni estarán dispuestos a tolerarnos. Y por ello, queridos y queridas viandantes, es importante que lo sepamos de entrada, y con tiempo vayamos puliendo, antes que un buen día, nos encontremos con más quejas que programa radial matutino sobre los servicios de telefonía celular.

1- “No sabés… es un osito!!!”
De esta manera ella, con ojos llenos de ternura y tono de amor lo describe orgullosa ante sus amigas, compañeras de trabajo y congéneres en general.
Sin embargo, entre las sombras está creciendo un reclamo listo a salir a la luz cuando el deslumbramiento pase:
“Estás gordo, tenés la espalda muy peluda y roncás como si fueras un Scania en mal estado!!!”

2- “Es un dulce… siempre me da todos los gustos”
Hincha el pecho y así lo enuncia con la palabra en voz bien alta, con esas sonrisas que sólo las mujeres enamoradas logran extraer de sus labios…
Sin embargo, detrás de esas palabras se esconde un reclamo que pugna por asomarse:
“No decidís nada… todo lo tengo que pensar yo… alguna vez podrías sorprenderme con que se te ocurrió algo, para variar!”

3- “Nooooo… es hermosa y re vistosa… me la envidian todos, papá”
En pleno asado con la muchachada dispara esa frase para hacer alarde de la señorita de ensueños que conquistó.
Sin embargo… en una enardecida noche pre salida, cuando el enamoramiento haya descorrido el velo, él soltará: “Desubicada… andás siempre con el culo al aire, parecés una yegua de exhibición, falta que te revisen los dientes!!!! Ponete algo que no muestre tanto tu aparato digestivo, querés?”
Al muchacho del ejemplo le salió el celoso… si su pareja comienza con el perfil así… sepa a qué atenerse.

4- “Tiene un ondón!!! No sabés, re copada. Muy su onda”
Detrás de estos supuestos halagos se esconde un:
“Loca… loca… loca… no te das cuenta que así parecés un Tatú Carreta desequilibrado y con lentes de sol???”

5- “Es re protector… como si tuviera mi propio Guardaespaldas”
Es más… es probable que en la tontera del enamoramiento, la señorita además remate su comentario cantando a viva voz, y desafinando su versión Whitneyhoustonesca de “Enaiiiiiii Gúil olgüeis lov yu u u u”, ante las miradas atónitas de sus amigas.
Las mismas amigas que luego escucharán la verdad:
“Es un denso… me asfixia, no me deja respirar… por Dios… también tengo vida!!!”

6- “Es re especial… tenés que conocerla para quererla como yo… ya vas a ver”
Luego esta frase se transformará en un: “La verdad… tenés razón… qué le habré visto… la verdad es especial… muy tarada!”

7- “Es re seductor… misterioso… “
“Se hace el dandy y el oscuro… el único misterio es de dónde saca para ser tan pavo”.

8- “Es re chistoso… te cagás todo el día de risa con él”.En este caso, muchas veces la diferencia en la frase es sutil, pero la diferencia semántica es enorme:
“Es re chistoso… porque te cagás todo el día de risa de él”.
Volvemos a lo de siempre: Evitemos caer en la tentación del demasiado.

9- “Es re pícara… no sabés lo fácil que se hace amiga de todo el mundo… una divina”
Esto suavemente y poco a poco se irá transformando en un… “Vos sabés que para mí me está pasando”.

10- ·Es re trabajador… sabe lo que quiere… tiene tantos sueños y va por ellos…”
Esta declaración de amor y admiración sutilmente irá declinando hacia una versión menos festejante, para terminar en un:
“Es un adicto a su trabajo… tiene ese plancito que se le puso en la cabeza y no le da bola a nada más… no me presta nada de atención… me dan ganas de matarlo!!!”

Queridas y queridos viandantes… hasta aquí llega la sexta ley de equivalencias…
Es importante que con antelación sepamos de qué se van a quejar de nosotros, como para ir mitigando el golpe llegado el momento… o para ir atenuando los conflictos a futuro…

Espero que les sea de utilidad, quedo a la espera de sus comentarios.

Dixit

Pulpo

PD: Ya superamos las 11.000 visitas.
Hoy 29 de Agosto es el último día para sus vaticinios de a cuántas visitas llegamos para el aniversario del 29 de septiembre. Quienes no hayan votado, háganlo… hay jugosos premios (Un kilo de limones, tres kilos de naranjas).

Ahora sí

Posdatat

Pulpo

Pulpo

Quinta Ley de Equivalencias: Lo que las mujeres dicen que quieren, y lo que en realidad quieren.

En vistas que a pedido empezamos a preparar estudios e investigaciones sobre la infidelidad, y siendo el tema bastante escabroso, es que he decidido tomarme un poco más de tiempo y recontrastar las hipótesis con un nuevo estudio de campo y de laboratorio. Es por ello que sobre el tema vamos a hablar recién en el próximo envío. Mientras tanto, y a pedido de varios indefensos viandantes que siempre terminan encogiendo los hombros y con una pregunta en la cabeza… Pero al final… qué es lo que quiere????
Y ahí surgen epítetos y calificaciones vulgares… Surgen corrientes teóricas como el nohayporonguismo o el neogataflorismo (Gata Flora tradicional, pero con piercing en el ombligo).
Esto es una fea actitud de parte de los muchachos, que, en vistas que no entienden qué sucede, apelan a estas calificaciones.
El problema no es, entonces, que no haya porongo correcto, sino que hay una nueva falencia en la comunicación y en la traducción idiomática entre el venusino y el marciano.

Buscando superar esa distancia, intentado derrotar esa barrera, luchando por generar un puente, es que desde la Universidad de Massachusetts y bajo los auspicios del Departamento de Estudios Sociales, y bajo la mentoría del decano Anderton, es que estamos presentando la:

Quinta Ley de Equivalencias: Lo que las mujeres dicen que quieren, y lo que en realidad quieren.

Las mujeres en su cabeza tienen un ideal de hombre, que probablemente no sea con el que terminen, pero ya tocaremos el tema del “Por qué las mujeres como la gente están con muchachos que no les convienen” y viceversa… pero eso es tema de otra investigación…

La principal causa es que la fantasía del hombre ideal está tan arraigada que, al no encontrarlo tan fácilmente, buscan el peor que encuentren con tal de reformarlo a medida, y el resultado es casi siempre catastrófico.

Ahora bien, vamos a recurrir al hombre ideal de la fantasía… y por qué, cuando un hombre cumple con los requisitos, en realidad, lo único que hace es estar errándole como bestia. La principal razón: Estás entendiendo otra cosa… estás tomando literalmente lo que ella dijo que quiere… no, querido viandante… antes deberás descodificarlo y pasarlo por la Quinta Ley de Equivalencias: “Lo que las mujeres dicen que quieren, y lo que en realidad quieren”.

(Redoble de tambores y fanfarrias de la banda de la Universidad)

Ella dirá a diestra y siniestra, y a todo quien quiera oír que las siiguientes son las características que busca en un hombre:

1- Que sea Romántico o Dulce: Uno entiende eso y se transforma en un joven italiano que habla a la ventana de Julieta mientras hace promesas de amor, y a la vez toca un laúd con tres dedos, mientras con la otra mano escribe poemas de amor y recita versos en las oscuras noches de Verona.
Error! uno interpretó literalmente.
Ellas están diciendo: “Quiero alguien que se acuerde las fechas de cumpleaños, cumplemeses, cumpleactividades, que me regale cosas en todas esas ocasiones, pero que no se ponga pesado con taradeces que escribió que encima ni riman, ni suenan bien… ah y que de vez en cuando sin ninguna razón aparente me regale algo también”.

2- Que sea Simpático y Divertido: Uno entiende exactamente eso y automáticamente se coloca en una posición en la que es una cruza entre Piñón Fijo y el Negro Alvarez.
Ahora díganme algo, ¿alguno conoce un club de fans de jóvenes veinteañeras de alguno de esos dos personajes? ¿No creen que es por algo?.
En realidad entendimos mal: Lo que ellas están diciendo es: “Quiero alguien que me haga reír”. A ella la tenés que hacer reír, no a todos los demás, y que ella quede colorada y encogida de vergüenza.
Bonus Track: Aún peor es cuando acompañan el sentido del humor con inteligencia y lo que uno entiende es hacer pseudo humor intelectual, que a los ojos vulgares de casi todos los principiantes es: “Tiro un chiste sin sentido y sin gracia y pongo cara de misterio”. Eso no es humor inteligente, es boludez atómica. Será cuestión de practicar.
Un poco de humor inteligente para distinguirlo, haga clic aquí

3- Que sea Buen Amante: Bueno, este está bastante claro… en esta hablamos de lo mismo… Sólo hay que lograr saber qué es un buen amante para cada una. Calidad, cantidad, tamaño, disponibilidad… cada quien tendrá su objetivo… indaguen.

4- Que sea Independiente: Uno escucha eso y piensa que están diciendo que tenga plata y que trabaje bien, y que viva solo.
Error!!!! Eso está en otro de los requisitos, en este requisito lo que están pidiendo es no ser la madre del viandante en cuestión, sino ser su pareja (Aunque de vez en cuando sí poder sentirse protegidas… fina línea amigos, fina línea… pero principalmente es no ser la nueva madre, básicamente)

5- Que sea Caballero: Acá volvemos a lo mismo. Uno entiende esto y se transforma en un medieval de armadura plateada, que se sienta a mesas redondas. No hubo caballero más caballero que el Rey Arturo… y sin embargo, Guinevere se terminó quedando con Lancelot, porque supo faltarle el respeto a tiempo.
Lo que en realidad están diciendo es: “Quiero alguien que cuando me invite a cenar pague la cuenta, pero si está seco, que se anime a decirlo antes de la cita y vamos a medias sin problemas (son muy modernas las mujeres de hoy), que no eructe ni se rasque el pupo ni más al sur cuando no hay confianza, que me respete como persona, pero que me falte el respeto en el momento justo, que no me haga quedar mal en público y cualquier cosa que tenga que decirme lo haga a la cara y sin testigos”. Como notarán es muy distinto cuando se traduce y se entiende por qué conduce a error, espero que ahora pase menos.

6- Que tenga Buena presencia: Acá uno automáticamente piensa que hablan de la facha, y sí, algo de eso hay, que tenga un buen lomo, que sea agraciado de cara, que tenga lindos ojos y buena sonrisa… y sin embargo…
Error!!!!! La mujer no le presta taaaanta atención a esto… es decir, le presta atención obviamente, no vamos a ponernos a competir con Brad Pitt en esto ni con Clooney, pero a lo que apuntan en realidad es a que tenga buen porte, prestancia, higiene, muy importante la higiene, buen aroma, si además es fachero, bueno, suma mucho más… pero uno con como es, así le toca jugar, no hay que desanimarse que los que somos feos también podemos lograr buenos resultados si sabemos jugar los naipes.

7- Que sea Trabajador: Uno entiende automáticamente de manera literal y se vuelve un work-a-holic.
Error!!!!!!! Lo que quieren es alguien que trabaje, pero que sepa delegar, para que pueda compartir los frutos del trabajo con alguien más que con el “fucking excel”.
Ser trabajador es no rascarse todo el día, pero no estar todo el santo día y la noche en la ofis.

8- Que sea Compañero: Una simple aclaración… compartir cosas no quiere decir ser culo y calzón. Significa contar el uno con el otro, pero que por lo general, no se rompan las pelotas mutuamente.

9- Que sea Fiel: Voy a resumirlo con una serie de razonamientos.
A- Nadie muere mocho.
B- Si nadie muere mocho me han metido los cuernos.
C- Si me meten los cuernos, ojalá que no me entere.
D- Si me llego a enterar, ojalá que no me importe.

10- Que sea Sincero: Esto no quiere decir cometer sincericidios. Todo en una dosis justa. La verdad no ofende dice un refrán, pero también hay otro que dice que al que madruga Dios lo ayuda y nunca vi a Dios ordeñar las vacas junto al peón que se levantó a las cinco.
La sinceridad es un arma de doble filo que hay que saber usar.
Ejemplos básicos:
A- Ella está dos o tres kilos más gorda.
B- Ella no tiene razón y su enemiga con la que siempre pelea sí la tiene. Te pregunta, “¿vos qué pensás?”
C- Están los dos en una reunión social y es ella la que se tira el pedo sonoro, todos te miran a vos.
En esas tres situaciones… ¿Hay que ser sincero o no? Se los dejo que lo mediten.

Para cerrar, un bonus track:

La fantasía del “Que tenga mucha plata”:

A todos los que alguna vez me dijeron “Billetera mata galán”

Yo solo les respondo, “Amante y que la haga reír mata billetera” y ésa probablemente sea la razón que los “sólo billetera” tengan aún menos posibilidades de morir mochos. El asado se les patea más fácil. (Esto me da pie, para el tema que empezaremos a tratar a pedido)

Sé que fue un post largo, pero si llegaron hasta acá a leerlo, espero que me dejen algún comentario.

Saludos, cariños, besos y abrazos a discreción

Dixit

Pulpo.

Pulpo

Cuarta Ley de Equivalencias: Lo que los hombres quieren decir, según lo que estén diciendo

Tras la llegada de numerosas quejas y mayores reclamos de por qué siempre traduzco del venusino al marciano y no viceversa, y siendo poco convincente e insuficiente la partida de las encargadas de hacerlo de la cátedra de la UMass, es que he decidido acercarles este material, previa aprobación del consejo editorial de la institución, con el decano Anderton a la cabeza.

Aquí está… La Cuarta Ley de Equivalencias: Lo que los hombres quieren decir, según lo que estén diciendo

1- Mi vida… ¿Cómo no me voy a acordar? (Qué era, qué era!!!! Carajo, qué era!!!!!!)

2- Durante el cumplemes de la primera vez que se besaron en público: “Por supuesto que sé qué día es hoy” (Jueves… si ésa no es la respuesta que buscabas, entonces, no, no sé)

3- Sobre una amiga tuya: “No, la verdad no me fijé… ¿Cuál era Sofía?” (Seeeeeee – sonando muy baboso en su mente- la morochita tetona, la parto como un queso)

4- Sobre una amiga tuya: “Sí, me cagué de risa… es piolaza” (Vos querés que le presentemos semejante bicho al turco… me va a matar!)

5- Ante la pregunta ¿Me escuchaste lo que te dije?: Con cara de enfado y ofendido “Por supuesto que te escuché!” (Ups), o una versión más cercana a los homeros que dan vuelta por el mundo: “Ouch!”

6- Ante la frase “¿Querés que te presenté a mis viejos?”: “Bueeeeno… dddd ale…” (Alarmaaaaaaaaaaaaaaaaaa!!!!!!!!!!! Mujeres y los niños primero…)

7- Ante la pregunta “¿Me queda bien?”: “Sí, estás hermosa, chuick” (Mmmh… vos estás segura que el verde y el dorado combinan, y con el bollo que se te hace con esa ropa parecés un papagayo resfriado, pero bue…). El chuick, es lo que está de más… queridos viandantes, eso delata.

8- Ante la novia con un escote revelador: “Guau… qué buena que estás, te queda bárbaro ese escote” (La de buitres que voy a tener que correr hoy… ¿por qué no te ponés mejor una polera?)

9- Ante el sobrinito de la novia y una frase como “Andá, Josecito, dale un beso al tío Pulpo”: (El uso de los nombres es sólo a modo ilustrativo, y no quiero quemar a nadie, así que en este caso usaré mi nombre… si, vos, sabés que hablo de vos, jajajajja): “Hola Josecito” palmeándolo en la cabeza (Tío Pulpo???? Tío????? Un nene baboseado y con moco pegado que no es de mi familia lo tengo que sostener en brazos… igggggg, alejate… alejate pendejo… odio las reuniones familiares si no son de mi familiaaaaaaaaaaaaaaa!!!!!!!!!”).

10- Mientras come milanesas de soja que hizo ella, porque él está a dieta: “Sí, está muy rico… pensé que no me iban a gustar estas milanesas de soja – o de berenjena, también sirve el caso-” (Puaj… y tenía razón nomás… ya los llamo a los chicos para que hagamos un asadazo como dios manda… con muuucho fernet pa enjuagarme el gusto de estas planchas de plástico a las que le decís milanesas…)

Nota viandante: las milanesas son otra cosa, son esas cosas de carne real que uno pone entre dos bollos de pan francés cuando se va de viaje con mayonesa al límite del vencimiento y unas prudentes dos horas en la luneta trasera, como para que estén más doraditas cuando uno las come mientras anda en el auto y se llena de migas el asiento, no lo que engañera y arteramente está etiquetado como milanesa en los trozos de chicle de soja.

Finalmente, para cerrar este envío… vamos con un diálogo tradicional entre una venusina y un marciano, para que podamos juntos superar este puente comunicacional que nos separa.

Él: “¿Te pasa algo?” (Otra vez con cara de culo… qué será esta vez?)

Ella: No, nada. (Preguntame de nuevo, pero como corresponde, como si realmente te interesara)

Él: ¿Segura, te pasa algo? (Cagamos, algo le pasa… qué cagada me habré mandado)

Ella: Sgura. Estoy bien. (Si no sabés, no te voy a ayudar… 20 segundos después en su mente y como zanjando la cuestión… estúpido)

Él: Bueno… (Ufff… qué habré hecho o dicho… bueno… capaz que si no sigo insistiendo se le pasa solo)

Ella: Mirando por la ventanilla, tararea una canción. (¿Y, no vas a insistir? Claro, si no te importa!)

Él: Tararea la misma canción. (Zaféee… listo… )

Ella: Tararea y baja el espejito. (¿YYYYYYYY???????)

Él: Tararea y cambia la música del estéreo. (Hoy jugaba Ginobili o mañana?)

Ella: Uy qué linda canción, dejá ahí. (Uno, dos, tres, cuatro, cinco…)

Él: Esto? si es una cagada!. (Esto?, si es una reverenda cagada!!!)

Ella: Vos siempre el mismo estúpido insensible etc… y arranca el problema…

Consejo a los viandantes: Siempre insistan una vez más antes de pensar que zafaron.

Consejo a las viandantas: Siempre esperen una vez menos antes de decir lo que de verdad las molestó.

Espero que hayan disfrutado este envío, y como siempre, espero sus comentarios.

Como mínimo dato de color, esta semana hemos superado las 3000 visitas en nuestros escasos 5 meses de vida, gracias a todos y todas… Sigan viniendo y colaborando.

Dixit. Pulpo

Pulpo

La Tercera Ley de Equivalencias: "Lo que en realidad dicen las mujeres, según lo que esán diciendo".

En un nuevo intento de desentrañar los misterios del “otro” idioma, Atención Viandante y con el auspicio académico de la Universidad de Massachusetts presentan la tercera “Ley de Equivalencias”. Pero como estamos en Semana Santa, viene con dos por uno, luego comienza la saga de Preguntas retóricas que buscan respuesta.

Antes que nada, les cuento cómo comenzó todo… Charlando en la sala de profesores con la nueva adquisición de Massachusetts, una profesora guatemalteca, el profesor Joyce Dickinson y yo, hasta que en un momento Dickinson le dijo a la profesora “Sabés qué pasa, no te entiendo”. Y ahí surgió una nueva barrera idiomática.
Ése fue el momento de mi iluminación y cuando el alumnado que deambuaba por los pasillos y el campus me vio pasar corriendo al grito de “Eureka” hacia mi despacho, porque tenía que bajar a texto lo que había ocurrido en esa sala de profesores.

Había nacido La Tercera Ley de Equivalencias: “Lo que en realidad dicen las mujeres, según lo que esán diciendo”.

Ante un viaje:

“No gastes, no hace falta que me llames”. En realidad lo que están diciendo es, “más te vale que me llames, pero además tenés que saber en qué horario es mejor para mí!!!!!”

“No vayas a gastar plata en traerme nada, vos disfrutá”. En realidad lo que están diciendo es: “Supongo que algo me traerás, no importa cuánto te repita que no, porque para vos tiene que ser más importante verme sonreír al recibir tu regalo que tu economía”

“Portate bien, extrañame”. En realidad dicen, “Si me llego a enterar de algo, te la corto! Y perdé cuidado… me voy a enterar”

Ante una discusión:

“Está bien, vos sabrás”. Esta situación es de mucho cuidado… estamos caminando por la fina línea del “Me las vas a pagar…”

“Quién está gritando, no estoy gritando”. Creeme, no querés saber cuándo esté gritando realmente según ella.

“No estoy enojada”. En realidad dicen “Acabás de desatar la ira de Belcebú!!!!!!!!!!”

Preguntas retóricas que buscan respuesta:

A diferencia de todas las demás preguntas retóricas, hay una batería de preguntas a las que hay que estar preparado con una respuesta automática, para evitar la ira de Belcebú, o lo que es peor, que se quede callada, triste y meditabunda (Creeme, se quedó maquinando por qué no le dijiste lo que deberías haberle dicho. A la larga la pagarás con creces).

– “¿Estoy gorda?” Respuesta auomática sin ni siquiera detenerse a ver. “No”. El no debe sonar como el de un juez de línea de tenis tras un tiro errado por Nalbandián. Seco y fuerte: “No”. Y automáticamente cambiar de tema o hundirse en el más profundo silencio mientras se ve ESPN.

Errores comunes: Hay varias equivocaciones posibles ante esta pregunta. A saber.

1- Detenerse a mirarla antes de responder. Error grave. Lo deberías saber sin mirarla.

2- Excederse en la respuesta. Decir por ejemplo: “No, estás hermosa” y darle un beso. Automáticamente será visto como un “Sí, la verdad que sí, pero como llevamos ya un tiempo juntos, me he acostumbrado, y bueno… me conformo con vos, de paso me resulta menos incómodo que ir a buscarme una nueva, pero creeme, lo pensé más de una vez”. Cuando nos excedemos en la respuesta no hacemos un bien, sino que abrimos una caja de pandora que hay que mantener cerrada.

Queridos y queridas viandantes, éste fue un aporte cultural más de este espacio y de la UMass, espero sus comentarios y será hasta la próxima entrega de alguno de los trabajos de estudios sociales que me encargue el Decano Anderton.

Dixit. Pulpo

Pulpo

Segunda Ley de Equivalencias

Queridos viandantes todos.

Hoy, en esta nueva edición de las leyes de equivalencias vamos a trabajar un tema muy escabroso… Las citas a ciegas.

Aquí, a diferencia de las películas norteamericanas, las citas a ciegas son en realidad presentaciones que uno hace o que a uno le hacen. Suele suceder de la siguiente manera: Viene tu amigo y te dice, che, esta noche salimos con la flaca, y va a llevar una amiga, ¿venis?

En este punto se dan dos posibilidades: La primera y más tranquila es que tu amigo y la flaca estén en pareja, con lo cual no estás obligado a ir, pero si, oh casualidad, tu amigo está en pleno tiroteo y necesita una gamba, no hay posibilidad ética ni moral de negarse. Pero hete aquí, que el amigo siempre dirá la verdad, y cuando uno le pregunta “¿qué tal es?” recibiremos una respuesta honesta.

El grave problema surge cuando es una amiga la que te invita a conocer una de sus amigas.
Allí es donde se abre todo el juego posible de equivalencias.

La primera pregunta que a uno le surge hacer es “¿Qué tal es la mina?”
De acuerdo a la respuesta que tu amiga dé, les traduciré, queridos viandantes, lo que en realidad les están diciendo. Si la chica es linda se lo dirán de una.

1 – “Es piola”: Típica “gordita simpática” a la que la última vez que sacaron a bailar fue en su propio cumpleaños de quince, y fue su padre.

2 – “Es re interesante”: Loca, absolutamente loca. Rata de biblioteca que tiene en su habitación muñecos de GI Joe a los que les habla todas las noches antes de dormir. Hablar más de ocho minutos con esta persona puede dejar secuelas de por vida.

3 – “Tiene una belleza exótica”: Es una cruza entre Guacamayo amazónico y Faisán creído.

4 – “Tiene una belleza rara”: Es una cruza entre Rinoceronte blanco y un Koala con cara de orto.

5 – “Es un cuete”: Loca, absolutamente loca. Típica molesta que al séptimo minutos querés ahorcarla y al noveno minuto querés abandonar el planeta.

6 – “Es una divina”: Tonta, todas sus amigas la viven, la usan y luego hablan mal de ella a sus espaldas.

7 – “Es re buena mina”: Bicho. Pegote a sus amigas y para peor, pegote a todo aquél que le dirija una sonrisa.

8 – “Yo la adoro”: Es un bicho, pero más te vale que me digas que es re linda porque sino te mato.

9- “Es re llamativa”: Es una ridícula. Le gusta andar por la calle disfrazada de remis chocado.

10- “Tiene mucha personalidad”: Es una feminista remanida. Te va a saltar la bronca por cualquier cosa que oses decir, y si lo que osabas decir, terminás diciendo todo lo contrario, también te va a saltar la bronca. Después de los seis minutos te querés ahogar en consomé, después de los diez minutos rogás que algún piano de cola caiga desde el cielorraso en su cabeza.

Así como estas opciones hay muchas más… “Es re buena cocinera”, “Saber guardar secretos”, “Es de confianza”.

Me gustaría escuchar las mentiras que les dicen a las mujeres cuando les van a presentar un amigo. Señoras, señoritas, esperamos su opinión.

Queridos Viandantes, me despido hasta la próxima.

Pulpo Dixit.

Pulpo

Primera Ley de Equivalencias

Queridos Viandantes:

En un nuevo aporte cultural de Atención Viandante, les acercamos un estudio psicosociológico que demuestra que el hombre, cada cual de acuerdo a su propia escala, pondrá un diferente empeño a la hora de satisfacer a la señorita en cuestión.
Los resultados del estudio llevado a cabo en la Universidad de Massachussets o capaz que no se hicieron ahí, dicen que:

- Nivel Bicho rescatador: En la cama sólo uno o dos y con suerte una palmada en la espalda. Ella debe sí o sí hacer gran parte del laburo.

- Nivel Bicho Hueseable: En la cama, dos es básico, puede haber algun que otro beso y capaz que te llamo el miércoles.

- Nivel Hueso Aceptable: En la cama dos cómodo, besos incluidos, después vamos a Abuela Berlyn y tomamos un conito de dos bochas, granizado y chocolate con almendras. Te llamo el jueves y de nuevo lo mismo.

- Nivel Hueso Mostrable: En la cama dos. Lomito en Beto´s, Volver al depto por un tercer round. Te presto mi camiseta del Inter de Milan para que prepares el sanguchito final y capaz que hasta amaneces en casa. Te llamo el Miércoles y el viernes, y me acuerdo tu nombre y cara.

- Nivel Mina Bien. Dícese de un 6.5 ó 7: Dos, comida afuera, te puedo hacer una demostración de afecto en una calle semidesierta, volver al departamento por otro mas. Te presto mi camiseta blanca con loguito Narrow. Te llamo entre semana, te podés quedar a dormir. Voy a tu cumpleaños, conozco tu labrador.

- Nivel Minón (Pero medio tirando a gato): Tres, cena afuera. Vas al cumpleaños de mis enemigos, y de todas mis amigas. Afecto en publico, te llamo dos veces, pero sólo los fines de semana (a lo sumo un toque de mitad de semana para saludar). Sé tu apellido, conozco tu casa. Te podés quedar a dormir, pero cierro el cajón con llave. Volvemos por dos más. Y un mañanero al levantarse.

- Nivel Minón y Bien: Tres, cena afuera, llamadas entre semana. Conocer padres, capaz que conoce a los míos. Eventualmente Pachachin furioso para el cumpleaños. Otro más. Preparo el sanguchito yo, otro más. Llevo la jarra de agua a la pieza. Conozco tus amigas y hasta hablo con ellas. Todavía no hablo con sus novios o amigos de cosas que no sea fulbo. Un mañanero.

- Nivel Bestia Infame: No tengo dignidad. Agua del Pozo. Pachachín más que furioso, Pensar en la boleta del gas para aguantar más tiempo. Sacar los playmobil del armario y usarlos. Puede conocer familia y hasta putearlos. Puede pedir cenas afuera con costos superiores a 20 pesos. Me acuerdo lo que me cuenta, y hasta capaz que no sólo asiento con la cabeza cuando habla.

Algunas aclaraciones de uso: A partir de Hueso Mostrable puede entrar en albumes de fotos. De lo demás no debe quedar registro. Y tus amigos sólo te los pueden recordar cuando esta el grupo reunido.

Recuerdénlo, esto es aplicable para la gran mayoría, donde Abuela Berlyn y Beto´s estén disponibles, sino simplemente se alterarán esos locales con otros similares.

Dixit. Pulpo.

Pulpo