Día del Niño: Hora Libre, mientras le cuento a mi sobrino una historia…

Buenas buenas Queridos y Queridas Viandantes. ¿Cómo les va? ¿Cómo han pasado el día del Niño? Como notarán por la foto… esta vez nos hemos mudado de la UMass a la escuela primaria… porque hoy no hay clases… hoy festejamos el día del Niño.

Como toda producción cultural; este blog no sería nada sin quien consume los desvaríos de este loco profesor denominado Pulpo, ni sería nada sin la mentoría de un decano de aquellos como es Douglas Anderton.

De esa misma manera yo no sería nada si no estuviera rodeado de la gente que quiero y me ha hecho llegar a ser el tipo feliz que hoy soy.

Les estoy advirtiendo de entrada, que hoy no va a haber material de la Cátedra, sino que eso será mañana, cuando me reincorpore a mis tareas en la UMass, ya que este fin de semana, aprovechando el día del Niño, me vine a Córdoba a visitar a mi sobrino Matías, hijo de mi hermano Aníbal; quien fue uno de mis niños favoritos cuando yo iba creciendo; y ahora, con sus treinta años a cuestas, cumplidos ayer, sigue siendo uno de mis niños favoritos, con el que mejores peleas a puño limpio tuve, a palazo limpio, a zapatillazo o cualquier arma que encontráramos para las batallas campales de plaza, patio o terraza.
Co- creador del “indoor room handball”, deporte que prácticabamos arrojando penales de una cama a la otra en la pieza y había que atajarlos.
Co- destructor de foquitos de la luz del patio. (También a quién se le ocurre poner un foco justito arriba del travesaño de nuestro arco imaginario!!!).
Co- relator de fulbitos imaginarios en los que él era Valdano y yo Pumpido, en los que yo era el Bichi Borghi y él era Luis Islas.
Co- devorador de helados Gatelín y Soppelsa a expensas de padres o tías “Negra” y “Chicha”.
Y ahora también padre de mi sobrino Matías, pequeño sabandija de 3 años (más o menos mi misma edad).

Este post está dedicado a ellos; y están invitados a leerlo, aunque no entrará en el examen.

Esta es una pequeña historia que en mis viajes a tierras lejanas donde abundan los duendes y los seres fantásticos conocí… y que por primera vez le conté a mi sobrino en este Día del Niño.

Topy, La Tela Mágica, Las Brujas De Seda Y Las Enseñanzas Del Príncipe Goblin
Para Matías

Había una vez, en un lugar muy lejano, más lejano todavía de lo que pudieras imaginar; más alejado de todo lo que conocés y se te ocurre una ciudad en la que vivían los duendes más pequeños de entre todos los duendes del mundo.
Y si nunca viste un duende, es porque así de pequeños son, que ni los ves si no prestás atención; que muchas veces te los confundís con algún bichito microscópico, pero no… son duendes.
Y en esta ciudad, los duendes eran más pequeños que todos los demás duendes; tan pequeños, que los duendes de otras ciudades les decían “Los Petisos”.
En esta ciudad de los duendes más pequeños de todos los duendes, había uno que era el más grande y fuerte de la ciudad: Topy, el líder indiscutido de la comunidad de Los Petisos.
Como todo líder, Topy tenía que enfrentarse con muchas responsabilidades y debía cuidar que todos sus hermanos, amigos y compañeros vivieran felices. No comían perdices porque eran demasiado grandes para ellos, y una sola porción les podría durar toda una vida… pero ¿cómo la podrían cazar?

Topy estaba preocupado porque la ciudad estaba siempre siendo acechada por Orghat, el Monstruo Violeta, peludo, dientón y con corbata.
Orghat, a diferencia de los duendes, era mucho más grande, y tenía muy buena vista, por lo que los podía diferenciar muy bien de una hormiga o un escarabajo; y los perseguía cada vez que salían de los límites de su protegida ciudad si tenían que ir a recolectar semillas o enviar mensajes a otra ciudad.

Tanto era el terror que despertaba Orghat que, aún cuando no podía ingresar a la ciudad a atacar allí a los duendes, lograba colarse de noche en los sueños de los pequeños duendes más pequeños y hacerles tener las pesadillas más horribles que nunca imaginaran. Y los duendes pequeños más pequeños se despertaban temblando y cubiertos de sudor, gritando que Orghat los perseguía… Y esto pasaba noche tras noche…

Tan grave era la situación, que un día Topy decidió salir de la seguridad de la ciudad en busca de una solución; ya que según contaban las leyendas del lugar; en una ciudad lejana muy lejana, tanto a la ciudad de Topy como a nosotros, existía una fábrica de tela mágica que llevaban adelante un grupo de brujas buenas que en realidad eran gusanas de seda de día y mágicas mariposas de noche.
Topy estaba decidido a conseguir ayuda de las gusanas y emprendió la marcha.

En el camino tuvo mucha suerte y encontró a Tito el Mosquito que lo saludó y cuando Topy le contó su misión, ofreció su lomo para que lo acercara un poco volando, así no demoraría tanto.
En el camino iban hablando y Tito el Mosquito le contaba que una vez había visto a las gusanas de seda cuando eran mariposas y allí entendió por qué todos decían que eran brujas buenas y mágicas: Desbordaban colores y traían alegría al corazón del que las viera… pero le dijo que nunca las había visto siendo gusanas de seda, porque se solían encerrar a trabajar en sus telas mágicas, con las que, Tito el Mosquito suponía, creaban sus vestidos coloridos de noche.

Tras cuatro lunas después de encontrar a Tito, llegaron a la puerta de las brujas de seda, como decía el cartel de madera que estaba colgado:
“Si golpeas a la puerta de las brujas de seda, ellas te abrirán, pero debes saber qué vienes a buscar, pedirlo con corrección, y así encontrarás la solución a tus problemas”.
Topy no sabía cómo debía pedir lo que necesitaba, ya que no sabía exacatmente qué era lo que necesitaba.
De cualquier manera golpeó. Tito el Mosquito hizo un paso atrás para dejar que Topy pudiera concentrarse en las respuestas.
Amaia, quien se encargaba de custodiar la puerta preguntó quién era.
Topy respondió: “Un duende pequeño de los más pequeños, que necesita que lo ayuden las brujas de seda”
-“¿Y en qué podemos ayudarte?”, respondió Amaia.
En ese momento, Topy comenzó a contarle la historia de su ciudad y de Orghat el monstruo Violeta, peludo, dientón y con corbata que siembra pesadillas en los duendes pequeños más pequeños.

Brisaia, la reina de las brujas de seda, estaba escuchando la historia de Topy y dijo:
-“Muy bien, Topy, duende pequeño de los más pequeños. Las brujas de seda te ayudaremos; pero para que puedas entrar en nuestro taller de telas mágicas, deberás taparte los ojos y prometer no mirar”.
Topy respondió que así lo haría.
Brisaia insistió. Espero que entiendas lo importante de cubrirte los ojos, Topy, puesto que para ello hay tres razones:
Primero, que descubrir la magia toda de golpe puede dañar a quien la ve por primera vez, sino que hay que ir conociéndola de a poco, tranquilamente, para poder dominarla.
Segundo, Que las brujas de seda somos muy celosas del secreto, puesto que trabajamos la tela mágica de una manera muy especial y si, alguien con malas intenciones ve cómo lo hacemos, puede alterar el equilibrio y generar mala magia en el mundo.
Y Tercero; porque si cumples la promesa, nos estarás demostrando que hicimos bien en confiar en tí, ya que, como ves, nos alcanza sólo con tu palabra que te cubrirás los ojos y que usarás nuestra tela mágica para el bien.
Luego de una breve pausa, Brisaia agregó: “¿Estás dispuesto a cubrirte los ojos y cumplir la promesa, Topy. Sin importar lo que escuches en el camino a mi mesa, donde te daré la tela mágica?
Topy respondió con mucha seguridad: “Sí, reina Brisaia. Lo estoy”.
-“Muy bien. Querida bruja de seda Mireia; por favor acompaña a Topy hasta mi mesa, y cuida que no descubra su mirada”.
Mireia tomó a Topy de un hombro y lo guió en la oscuridad (en la oscuridad de Topy y la luz de Mireia y las demás brujas de seda) hacia la mesa de Briseia.
Topy cumplió su promesa de punta a punta. Y ni siquiera los sonidos de la tela siendo trabajada lo hicieron dudar de abrir los ojos.
Cuando llegó a la mesa, la reina Brisaia dijo:
-“Muy bien, Topy, has cumplido tu promesa. Y ahora tengo el placer de entregarte un trozo de tela mágica, puesto que sé que la utilizarás para el bien.
Ya puedes abrir los ojos” Topy contempló la brillantez del lugar, y a todas las brujas de seda trabajadoras de la magia.
-“No sería justo que te dejara ir sin antes advertirte que el camino de la magia es muy largo, Topy, y que el sólo hecho que tengas la tela mágica en tus manos, no alcanza para lograr lo que deseas; puesto que debes comprender su funcionamiento, para obtener resultados.
Sólo si aprendes y sigues el camino de respetar a la magia y sus principios, podrás darle forma a este trozo de tela, y transformarlo en las almohadas que deseas que sean, para que todos tus amigos, hermanos y compañeros duendes pequeños muy pequeños, las puedan utilizar a la hora de dormir y nunca más tener una pesadilla.
El camino es muy largo Topy, y deberás realizar un viaje a la montaña alta más alta, donde se encuentra el Príncipe Goblin, quien te podrá enseñar todo lo que falta de la magia necesaria para trabajar esta tela y lograr las almohadas que bloquean pesadillas y que mantienen a raya a Orghat”.

Tras recibir las indicaciones de hacia dónde realizar el viaje en busca del Príncipe Goblin y despedirse de Tito el Mosquito con un fuerte abrazo como a un hermano; puesto que el viaje estaba destinado para hacerlo sólo Topy, comenzó a caminar.

Tres días después, Topy se hallaba al pie de la montaña alta más alta y comenzó a trepar. Sacó de su mochila una pequeñísima hacha, con la que taló un panadero, que utilizó para volar hacia la cima todo lo que más pudiera, hasta que el viento lo terminara de despedazar.

Tres dragones custodiaban el castillo del Príncipe Goblin; uno de ellos estaba aprovechando para dormir la siesta. Pero como Topy era un duende de los pequeños más pequeños; a pesar de ser el más alto y fuerte de los suyos; lograba pasar desapercibido, y el mayor riesgo que corría era que en alguna de las respiraciones de los dragones, el fuego que lanzaban por las narices lo chamuscaran; o que lo pisaran con semejantes piesotes.
Rodeándolos lo más que podía, Topy logró esquivar por escasos centímetros el haz de fuego que lanzó el dragón que estaba dormido en uno de sus ronquidos.

Recuperándose del susto, Topy llegó a la puerta del Príncipe Goblin y golpeó. Pero como la puerta del Castillo del Príncipe Goblin era de madera muy grande, y Topy pequeño tan pequeño, ningún sonido salió. Probó de la otra manera en la que se llamaban la atención en su ciudad, y chocó las manos aplaudiendo, en lo que, para Topy era un sonido perfectamente audible, pero para cualquier otro no; incluido el Príncipe Goblin.
Desesperado ya, sin saber qué más hacer Topy infló el pecho, dispuesto a gritar para llamar la atención del Príncipe. Y esta vez, como Topy era tan valiente y tenía tanto coraje dentro de su pecho, y un corazón tan grande como pequeño era él; el sonido llegó hasta oídos del Príncipe Goblin, quien acudió a su llamado.

Topy, casi cubierto por la tela mágica que cargaba a cuestas desde la tierra de las brujas de seda, descargó su mochila y comenzó a contarle su historia y la historia de Orghat y las pesadillas al Príncipe Goblin; con la esperanza que le diera el secreto para poder trabajar la tela mágica de manera mágica y lograr una solución mágica a su problema con Orghat y las pesadillas.

El Príncipe Goblin escuchó atentamente del principio el final la historia de Topy, hasta que, luego de un rato de silencio, en el que Topy se balanceaba nerviosamente de atrás hacia adelante y de adelante hacia atrás, por fin dijo:
“Lo que tienes que hacer es desear la solución de todo corazón, poner empeño como pusiste hasta venir aquí; tener buenas intenciones, y confiar en que lograrás que la tela mágica adopte la forma que deseas. En resumen, Topy. Deberás intentarlo, y confiar en que lo harás bien. Y si la primera vez no te sale, volverlo a intentar; y así todas las veces que sea necesario. Es el secreto para que puedas hacer funcionar la magia. Es el secreto para que logres lo que estás buscando. Es el secreto para lograr que los sueños den ganas de vivirlos y no sean nunca más una pesadilla.”

Agradecido Topy volvió a su ciudad, y puso todo su empeño en cumplir las enseñanzas del Príncipe Goblin.
En el intento setecientos dieciocho, logró que la tela mágica formara la primera almohada tal y como la quería; y cuando esa noche se fue a dormir y la probó, tuvo el mejor sueño que había tenido en años, y durmió mejor que nunca, ya que había logrado su objetivo.
A primera hora, cuando se levantó; volvió a preparar más y más almohadas para todos y cada uno de los duendes pequeños más pequeños; y de esta manera nunca más en esa ciudad de duendes pequeños muy pequeños volvió a haber una pesadilla.

Inclusive, cuando terminó todas las almohadas que necesitaba, y como todavía le quedaba tela mágica de las brujas de seda, Topy siguió haciendo almohadas; y la primera que hizo de más se la envió a su amigo y compañero de viajes Tito el Mosquito, para que nunca más soñara que lo perseguían con aerosol y siempre tuviera dulces sueños.
Como aún le quedaba más tela, la siguiente almohada que preparó Topy fue para el mismo Orghat, quien la recibió, y cuando empezó a usarla nunca más tuvo pesadillas ni sintió la necesidad de asustar a nadie, porque ahora era feliz; y si bien seguía siendo un monstruo Violeta, peludo, dientón y con corbata; ahora se la pasaba sonriendo y ya los duendes pequeños más pequeños no le tenían más miedo, y Orghat, al notar esto, ya no los perseguía, porque en realidad, lo que él pensaba antes era que los gritos y sustos de los duendes eran burlas hacia él por ser monstruoso, Violeta, peludo y dientón. Ahora se pudo hacer amigo de los duendes pequeños más pequeños y hasta de Tito el Mosquito, quien le regaló un sombrero de copa para que hiciera juego con su corbata.

Y ahora sí, Orghat, como era un Monstruo grande, violeta, peludo, dientón, con sombrero de copa y corbata, consiguió una perdiz y como los duendes pequeños eran tan pequeños, les alcanzó para ser felices y comer perdices por siempre jamás.

Y como a Topy le seguía sobrando tela (porque como era tan mágica aparecía más y más), me hizo una almohada para mí por ser el que tradujo su historia desde el idioma de los duendes pequeños más pequeños al idioma de los humanos; y me dejó otra para que le regalara a quien yo quisiera, si estaba en la dedicatoria de la historia.

Y el Príncipe Goblin se asegurará que cada vez que un padre regale a su hijo una almohada y le cuente la historia de Topy; la misma magia la alcanzará, y será una almohada de sueños felices.

Matute: Ojalá cuando ya leas solo puedas entrar a este cuento y leerlo. Es para vos.

A todos los viandantes y las viandantes que llegaron hasta aquí; gracias por el aguante y mañana estará la actualización desde la UMass.
Pero quiero recordarles algo. Si no mantenemos algo del niño adentro, no conquistaremos ni al hombre ni a la mujer de los sueños.
Si no somos capaces de soñar felices, no habrá quedada a dormir que supere ningún protocolo.
Y como bien dice la primera regla universal: Sea usted mismo. Si hasta ahora no le funcionó, siga insistiendo, simplemente deberá mejorar el usted mismo que es… pulirse es más fácil que reinventarse.

El yo mismo que soy, no puede dejar pasar la oportunidad de un Día del Niño sin algo de magia y fantasía.

Me despido hasta mañana.

Saludos, cariños, besos y abrazos

Dixit (o mejor dicho Cuentat)

Pulpo

PD Nota del Editor: Gracias Dayana por la fotografía del profesor Pulpo entrando a la escuela. (Las maravillas que hace el photoshop)

Pulpo

Publicado por

Pulpo

Autor de Humor Escrito Original.

13 comentarios sobre “Día del Niño: Hora Libre, mientras le cuento a mi sobrino una historia…”

  1. Hey Pulpo!
    Perdona la pregunta, pero no entiendo bien como es la cosa: Vos vivís en Boston? cátedra de qué hablás?
    Me es confuso, pero a la vez intrigante encontrar lo que quiero.
    Muy bueno el blog y las cosas que posteas….
    Saludos, José!

  2. Me quedo con esta frase:

    “descubrir la magia toda de golpe puede dañar a quien la ve por primera vez, hay que ir conociéndola de a poco, tranquilamente, para poder dominarla”

    Debo confesar que me causa una sana envidia su sobrino, ojalá en mis tiernos años hubiese tenido algún contador de historias para hacer viajes a las tierras de los duendes y las hadas.

    Saludos

    PD: grata sorpresa le ha dado a esta lectora! el cuento me pareció excelente y ud ha demostrado que no es solo un par de ojos verdes y ocho tentáculos abrazantes abrasantes… mi niña interior opina que debería seguir escribiendo para chicos.

  3. Uhhh me mataste la cabeza!, que lindo lo que escribiste y coincido plenamente con las palabras que escribió Dayana.
    Ojalá tuviese la facilidad como para escribirles a mis amorcitos, mis sobrinos a los que amo con locura, lo que vos logras transmitir…pero se los voy a leer (porque les gusta que les lea antes de dormir) y asi les regalaré una de esas almohadas de sueños felices, magia y fantasía.
    Me encanto lo que escribiste “Si no mantenemos algo del niño adentro, no conquistaremos ni al hombre ni a la mujer de los sueños.
    Si no somos capaces de soñar felices, no habrá quedada a dormir que supere ningún protocolo.”que lindo pulpo lo que logras transmitir a traves de tu blog…..para el día de la madre me hago accionista de Carilina que me va a salir más barato jajaja…asi que que tu mami se vaya preparando!!!
    Besos y como siempre un gusto leerte sea cual sea el tema que escribas.
    Besos pulpo, y que lindo va a ser cuando Matute pueda leerlo solito este hermoso cuento!.

  4. Hola Pulpo!!!

    Me encantó tu historia y es verdad, ¡qué bueno tener un tío como vos!
    A mí me contaba historias mi abuelo Juan. Tengo una foto con él en una plaza, yo tenía una capucha tejida, parecía Caperucita, y sentados en el pasto me leía un libro. Después, cuando fui un poco más grande -no mucho- me regaló la colección completa de Fabulandia (¡¡¡maravillosa!!!)que guardo como uno de mis tesoros. Creo que eso fue el comienzo de mi historia de adicta a la lectura (y escritora indecisa).
    Me gustó conocer tu lado tierno
    Un beso

  5. Pulpo querido, sin desperdicio, como siempre!!!!
    Para envidia de tus fans, les digo que tuve el extraordinario privilegio de presenciar el momento en que le entregaste la almohada mágica a Matías, con cuento incluido, y pude verlo zambullirse de cabeza en ella, seguro de estar protegido para siempre.
    Perdón, profesor, olvidé el protocolo, vuelvo ustecearlo como corresponde a una alta autoridad de la U Mass.
    Me encantó también el homenaje a su hermano, y me llenó de alegría saber que es usted una persona feliz. Nada es más importante para quien suscribe que la felicidad del Pulpo, el Cuervo (por abogado, no por simpatía futbolera) y el Cuervito. Ojalá sea feliz todo el zoológico!!!
    Coincido con Dayana enque debería cultivar la literatura infantil, género difícil si los hay, pero que usted domina a la perfección. Un beso gracielaleo

  6. Pulpis: Me encantó su cuento! Como usté sabe yo ando muchas veces también por ese lado. Amo profundamente a las hadas y los duendes… la magia! Que maravilla que seamos capaces de creer en la magia todavía. Mi sobrina con apenas unos días de nacida ya tiene unas cuantas historias de su tía que espero algún día ame tanto como yo amé escribirlas. Sé que su sobrino va a disfrutar tanto como yo leer este cuento (y todos los que le escriba).
    Verdaderamente un lujo!
    Le mando un beso enorme y espero que su niño interior haya pasado un día del niño tan increíble como el que pasó mi niñita interior.
    Fin de semana inmejorable!
    Lectura de Lunes invaluable, grata y sobretodo llena de magia, misterio y pequeños seres fantásticos! Gracias por dejarnos ser niños un ratito más!

    http://cereza-acida.blogspot.com

  7. Pulpis: Me encantó su cuento! Como usté sabe yo ando muchas veces también por ese lado. Amo profundamente a las hadas y los duendes… la magia! Que maravilla que seamos capaces de creer en la magia todavía. Mi sobrina con apenas unos días de nacida ya tiene unas cuantas historias de su tía que espero algún día ame tanto como yo amé escribirlas. Sé que su sobrino va a disfrutar tanto como yo leer este cuento (y todos los que le escriba).
    Verdaderamente un lujo!
    Le mando un beso enorme y espero que su niño interior haya pasado un día del niño tan increíble como el que pasó mi niñita interior.
    Fin de semana inmejorable!
    Lectura de Lunes invaluable, grata y sobretodo llena de magia, misterio y pequeños seres fantásticos! Gracias por dejarnos ser niños un ratito más!

    http://cereza-acida.blogspot.com

  8. Mi pulpo, ud es como mi Clark Kent de Smallville, voy descubriendole más habilidades cada día.
    Mi experiencia es contraria a la suya, mi Sobrino Nico es quién me cuenta historias, pero si me permite le contaré este cuentito.
    Por acá el día del niño es el jueves, en honor a los Niños Mártires de Acosta Ñu así que lo festejaremos el miércles que es friado, fundación de Asunción.
    Yo soy niña por dentro y por fuera.
    Es bueno leerte después de un fin de semana horrible, que estuve enferma, casi me quedo sin sangre.
    Besos, besos

  9. LLAMEN A LA DISNEY!!!!

    Tiembla Piñón Fijo!!! Tiembla Barney!!! TIEMBLA HARRY POTTER!!!

    Me puede decir qué días hace horas extras en el kinder así paso a dejarle unas horitas a mi sobrina???

  10. José…
    Por supuesto que todo es verídico: Mi titularidad en la Cátedra de Estudis Sociales, donde se estudia entre otras cosas el tiroteo.
    Te recomiendo que empieces a leer desde un poquito más atrás… ahí vas a entender cómo viene la mano. Lo de hoy fue una pequeña licencia.
    Abrazos y Bienvenido.

    Dayana…
    Qué bueno que llegando casi al aniversario de esta Cátedra, todavía se pueda sorprender al lector.
    Besos de magia descubierta lentamente para usted.

    Luciana…
    Muchas gracias.
    Se ve que acá hay varios que tienen el niño a flor de piel y me permiten estas pequeñas licencias.

    Ale be…
    Vio que no soy sólo una cara bonita y ocho tentáculos… jajajajaja
    En serio, ojalá todo niño tenga un abuelo Juan; bajo la forma que sea. Yo lo tuve bajo la forma de mamá escritora y papá improvisador de historias.

    Cherry…
    Sigamos siendo niños todo lo que queramos. Ayuda… y mucho…

    Lois Lin…
    Cuéntelo. Es la mejor manera que se haga leyenda, que todos los niños la escuchen. Ojalá!
    Ya estás mejorcita?

    Gurisa…
    Sí… y dame tiempo que se me ocurra la versión musical para hacer High Goblin MUsical… y la levanto en pala!!! jajajaja

  11. Bien Pulpis! Ya veo para qué utilizás tu tinta… tu sobrino puede estar muy contento de tener un tío como vos!
    Es muy tierno lo que escribiste.

    Me encantó el monstruo Orghat! hasta a los monstruos los hacés glamorosos! Por algo sos nuestro maestro!

    Besos

  12. Pulpito querido, su mamá escritora le agradece la mención, pero debe hacer un mea culpa: nunca supo cómo escribir para niños. Por eso le digo que es un género muy, muy difícil, y ya que usted tiene el talento que eso requiere, no deje de cultivarlo. Toda infancia feliz seguramente lo fue más cuando conoció esos mundos de fantasía. Su mamá frecuentó muchísimo esos mundos, y parece que hubo un salto genético, y todas esas maravillosas historias fructificaron en el octópodo tío de Matías.
    Lo de Luciana suena amenazante, a pesar de que Carilina conmigo nunca hizo fortunas…

  13. Hola Pulpo,
    Lamento la tardanza, pero finalmente he venido.
    Quiero que sepas que lo más difícil que hay en este mundo es aprender a escribir para niños, no cualquiera se avienta ese paquete. Yo misma hallo prácticamente imposible la tarea de lograr entretener a los niños; son, por supuesto, los más exigentes.
    Te felicito desde lo más hondo de mi corazón, admiro muchísimo que los valientes como tú se den un tiempo para crear un poco con base en todos los dones que la vida te ha dado.
    El cuento es lindísimo. Eso sí… me parece que, dada tu formación y cuestiones inherentes a tu acervo cultural, quizás el cuento no sea apto para los niños más pequeños. Requiere bastante capacidad de discernimiento y análisis, tu vocabulario es evidentemente sencillo pero demanda un cierta experiencia que sólo se adquiere con los años.
    A no ser eso… vale, te ha quedado fenomenal.
    Ese niño sonreirá un montón al ver lo que tu amor por él te ha llevado a hacer.
    Un beso enorme,
    Wen

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